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¿Cuáles son, entre otros, los animales que se alimentan de sangre?  Os mostramos los más comunes.

 Garrapata

Los ixodoideos (Ixodoidea) son una superfamilia de ácaros, conocidos como garrapatas. Suelen encontrarse en la hierba alta, donde esperan para engancharse a cualquier animal que pase. No pueden saltar, por lo que la única forma de que lleguen al huésped es el contacto directo. Para alimentarse, perforan la piel del animal y comienzan a succionar sangre. Mientras lo hacen, su cuerpo se va hinchando, hasta tal punto que no se sueltan hasta que están completamente llenas, lo que puede durar varios días. Aunque la mayoría de las picaduras de garrapata son inofensivas, existe la posibilidad de que contagien la enfermedad de Lyme que provoca artritis, trastornos del corazón y del sistema nervioso como encefalitis o meningitis.

Ladilla

La ladilla (Pthirus pubis) es un insecto ectoparásito de los seres humanos, que mide entre 1 y 3 milímetros de longitud y que obviamente se alimenta de sangre. Lo asombroso de este insecto es que lo hace al menos 50 veces al día, por lo que provoca un prurito muy molesto que hace que el infectado se rasque, lo que conlleva una irritación de la piel. Las ladillas suelen transmitirse por contacto sexual, aunque es posible -aunque raro- que se contagien por usar ropa en contacto con una persona portadora. Aparte de la región púbica, las ladillas suelen situarse en el vello corporal, las cejas, las pestañas o el cabello.

Mosquito

Las hembras de los mosquitos son hematófagas y por ello son frecuentes vectores de enfermedades infecciosas. Los machos, sin embargo, no se alimentan de sangre. Las hembras, viven además mucho más tiempo que los machos, llegando a alcanzar algunas casi 6 meses de vida, aunque la media es un mes. Las hembras necesitan la sangre de sus víctimas para alimentarse y, aunque cada mosquito puede tener sus preferencias, la mayoría de ellos prefiere los mamíferos y, en especial, al ser humano, por tener una piel muy fina y de fácil acceso a la “comida”. Tras perforar al individuo y succionar la sangre, los mosquitos pueden inyectar hasta 6/4 partes de veneno común, lo que causa la habitual inflamación característica de su picadura. Uno de sus parientes, que también se alimenta de sangre y funciona de la misma forma que el mosquito, es el zancudo.

Murciélago vampiro

Es el más grande en tamaño de todos los animales que viven a base de sangre. Sin embargo, de las más de 1.000 especies diferentes de murciélagos que existen, solo tres se alimentan de sangre. La mayoría se alimentan de insectos, carroña, frutas o néctar. Respecto a las que se alimentan de sangre existen: el vampiro común (Desmodus rotundus), el vampiro de patas peludas (Diphylla ecaudata) y el vampiro de alas blancas (Diaemus youngi). Las tres especies son originarias de América. Los murciélagos vampiro sólo cazan cuando está completamente oscuro. El vampiro común suele alimentarse de cualquier animal de sangre caliente, sin embargo, las otras dos especies se nutren con la sangre de los seres humanos y las aves. Cuando localiza su presa, el vampiro aterriza en una zona desprovista de pelo y muerden la zona que su sensor de radiación infrarroja les indica. Una vez hecho, no absorben la sangre, sino que la beben a lengüetadas.

Piojo

Los ftirápteros (Phthiraptera), comúnmente conocidos como piojos, son insectos sin alas, ectoparásitos de aves y mamíferos de los que existen más de 3.000 especies. Se alimentan de restos de piel (epidermal), partes de plumas, secreciones sebáceas y sangre. Su color varía de beige pálido a gris oscuro, pero si se alimentan de sangre su color puede ser aún más oscuro. En su forma adulta, este insecto puede medir entre 1,5 y 4 mm. Tiene 6 patas que terminan en una especie de garfios que le permiten adherirse al pelo. No tienen alas ni tampoco saltan. Pueden vivir hasta 30 días en la cabeza de una persona y trasladarse a otro huésped por contacto.

Pulga

Los sifonápteros, como se les conoce científicamente, son una clase de pequeños insectos sin alas pero muy ágiles. Las pulgas son parásitos externos que viven de la sangre de los mamíferos y los pájaros. Cuentan con un mecanismo bucal de tubos especialmente adaptado para poder alimentarse de la sangre de sus huéspedes. Apenas miden de 1,5 a 3,3 milímetros de largo pero, gracias a sus largas patas pueden saltar hasta 18 cm en dirección vertical y 33 cm en dirección horizontal, lo que las convierte en unas excelentes saltadoras. Existen cerca de 2.000 especies y varias de ellas son transmisoras de enfermedades como el tifus o la peste bubónica.

Tábano

Los tabánidos, mejor conocidos como tábanos, pueden volar muy activa y eficazmente gracias a las funciones de sus alas posteriores que les ayudan a controlar el vuelo, pudiendo llegar a alcanzar hasta 30 kilómetros por hora en vuelo recto. Al igual que ocurre con los mosquitos, los machos no se alimentan de sangre, sólo las hembras, que se alimentan de la sangre que extraen a los mamíferos y a las aves, debido a que ésta es rica en proteínas. La picadura de un tábano es dolores y deja enrojecida la zona afectada. El aparato bucal de los tábanos es tan fuerte que puede atravesar la piel de burros, caballos o caprinos.

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